Ese día, me levanté y me fui con Marta a la peluquería. Era EL día. El día de hacer las cosas. El día de dejar el "me encantaría.." por el "lo he hecho". Y ahora cada día me levanto de buen humor por ver color aún con la cara de zombie recién levantada.
Estoy tremendamente feliz :)
Aprovecho para enseñar el regalo de reyes de Jaime, estos mocasines de London Rebel (love++)